La Mision de Guemchon Altime
El Despertar de un Observador
"Desde niño tuve una mentalidad solitaria y fui un observador atento de Dios y del mundo que Él mismo creó."
Crecí en un hogar donde la santidad era la prioridad. Mis padres, Miracin Altime y Rose Marie Hilaire, con mucha razón, me advertían sobre las falsedades y tentaciones del mundo. Sin embargo, en mi interior sentía la necesidad de "despertar", de aprender y de comprender la creación por mí mismo. Esa curiosidad no era rebeldía, era el deseo de un espíritu observador que quería entender la dualidad entre la luz de Dios y la realidad de los hombres.
Bloque 2: Entre el Refugio y la Realidad
Esta dualidad marcó mi vida. El refugio de mi familia de 12 hermanos me dio el sustento espiritual, pero mi camino por el mundo me enseñó la importancia de la discernimiento. He aprendido que para llevar un mensaje extraordinario, hay que conocer profundamente las necesidades y las sombras de aquellos a quienes queremos alcanzar. No actúo desde la ignorancia, sino desde una conciencia plena de lo que significa vivir en la gracia de Dios en un mundo lleno de distracciones.
Bloque 3: Mi Propósito con Altimeshoper
Mi misión hoy es ser un puente. A través de Altimeshoper, utilizo mi apellido y mi identidad para compartir reflexiones que nacen de esa observación profunda. No busco simplemente hablar de religión, sino de una vida auténtica. Mi propósito es ayudarte a navegar el caos del mundo sin perder la conexión con el Creador, honrando el legado de mis padres y la verdad que he encontrado en mi propio despertar.
"Decidí despertarme y aprender con el mundo para confirmar que la mano de Dios es el único sustento real."

"Vengo de una cuna de humildad y bendición, siendo el quinto de doce hermanos. Mis padres, Miracin Altime y Rose Marie Hilaire, nos enseñaron que depender totalmente de Dios es la única forma de dar frutos reales. Crecimos viendo cómo la fe de mi padre sanaba enfermos y cómo la gracia de Dios nunca faltó en nuestra mesa."
Mis agradecimientos a Dios padre celestial
"Querido Dios ,
Gracias por todo lo que has hecho por mi. Gracias por la vida, por la salud, por la familia y los amigos que me rodean. Gracias por las oportunidades que me has dado y por las lecciones que he aprendido en el camino.
Gracias por ser mi guia, mi refugio y mi fortaleza en momentos de necesidad. Gracias por tu amor incondicional y por tu presencia constante en mi vida.
Que mi corazon este siempre lleno de gratitud y que mi vida sea un reflejo de tu amor y bondad.
Amen."
DIOS ES GRANDE
La misión Guemchon
La Misión Guemchon no es solo un objetivo; es un mapa de ruta diseñado para edificar vidas con cimientos inamovibles, ancladas en la verdad inmutable de Dios. Inspirados por el liderazgo visionario de Guemchon Altime, creemos firmemente que la fe genuina debe trascender la teoría para manifestarse en una existencia práctica, sostenible y profundamente significativa.
Nuestro compromiso central es con la Vida Sólida. Utilizamos la Palabra de Dios como el manual de construcción supremo, enseñando principios que permiten a cada persona:
Encontrar el Alfa (Origen): Redescubrir el propósito con el que fueron creados.
Vivir el Presente: Tomar decisiones diarias que reflejen los valores del Reino.
Alcanzar el Omega (Destino): Asegurar una esperanza firme en la promesa de la vida eterna.
Fomentamos la Sostenibilidad Espiritual: Esto no se trata de crecimiento momentáneo, sino de un desarrollo continuo. La Misión Guemchon se enfoca en establecer una comunidad donde el respeto, la integridad y la colaboración son los pilares que nos permiten crecer juntos, vivir con propósito y servir con pasión.
Le invitamos a ser parte de esta obra. Participe en nuestro viaje para no solo escuchar el mensaje de Dios, sino para construir activamente una vida que resista las tormentas, una vida que sea testimonio vivo del poder transformador de la fe. Únase a nosotros en la tarea de cimentar vidas sólidas, paso a paso, con Dios al timón.
150+
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Vidas transformadas
Fe viva
Hijos de la Gracia de Dios
Cuna de Gracia y Humildad
No puedo hablar de mi propósito sin mencionar mis raíces. Soy el quinto de doce hijos, fruto de la unión y la fe de mis padres: Miracin Altime y Rose Marie Hilaire. Crecimos en el seno de una familia humilde en recursos, pero inmensamente rica en la gracia de Dios.
Para mis padres, nosotros éramos la prueba de que Dios da buenos frutos en la tierra cuando se vive para Él. Mi madre, Rose Marie, fue el pilar de amor y fortaleza que, junto a mi padre, nos enseñó que nuestra vida no depende de las circunstancias, sino totalmente de la mano de Dios.
El Don de la Fe que Sana
Lo más extraordinario que heredamos no fue nada material, sino el sustento de las Palabras Sagradas. Fui testigo de cómo el don de mi padre era esencial y real: a través de su fe inquebrantable en Dios, él sanaba a los enfermos. Su vida era un testimonio de dependencia absoluta; él no vivía para sí mismo, sino que su existencia estaba entregada al servicio divino. Esa es la luz que hoy, como hijo agradecido, busco proyectar en todo lo que hago.
Gracias señor por la vida nos dan de cada dia amen
Fe y misión divina
Cada día agradezco a Dios por su protección y amor infinito que fortalece mi corazón en esta misión espiritual.
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Fe verdadera
Amor eterno
Paz
Momentos tranquilos bajo un cielo lleno de palomas blancas.
Fortaleciendo
"Llevando el amor de Dios más allá de las fronteras. Porque nuestra misión no es solo hablar del amor, sino ser las manos y los pies de Jesús para aquellos que más lo necesitan."